LA HIGIENE VITAL, AUTOGESTION DE LA SALUD 3

higiene vital

 

¿Cuáles son las medidas a tomar en caso de «enfermedad»? Si se ha comprendido bien que la principal causa de la «enfermedad» es la ENERVACION, es decir, una falta de ENERGIA VITAL, que conlleva un estado de TOXEMIA peligroso para el organismo; si se ha comprendido bien que la «enfermedad» no es de hecho más que una CRISIS DE ELIMINACION que tiene como objetivo librar al cuerpo de ese estado de toxemia inaceptable, se comprenderán los cuidados que consisten en permitir una recuperación de ENERGIA suficiente y favorecer la eliminación de toxinas. Ante todo, se trata de economizar y de crear ENERGIA VITAL, anulando el origen de la ENERVACION adoptando un modo de vida más correcto. El ahorro y la regeneración de ENERGIA VITAL se realiza sobre todo por el REPOSO:

  •  Reposo físico: disminución de todas las actividades físicas. Es durante el sueño cuando se recupera más energía.
  •  Reposo sensorial: evitar ruidos, luces molestas y todo lo que obliga a los órganos de los sentidos a estar en estado de alerta.
  •  Reposo emocional: las emociones gastan una gran cantidad de energía; evitar los pensamientos o influencias negativas; cultivar la calma y la serenidad.
  •  Reposo mental: las actividades cerebrales e intelectuales requieren un consumo enorme de energía; la regla de oro es no preocuparse por nada.
  • Reposo fisiológico: la digestión de la comida, la asimilación de los alimentos y, luego, la evacuación de los desechos requieren un gran gasto energético. Es necesario cuidarse bien de que la alimentación sea extremadamente reducida, frugal y sencilla, respetando las combinaciones alimentarias. En caso de crisis aguda, un ayuno de agua, de zumos o caldos por poco tiempo (uno a tres días) es indispensable. El ayuno está considerado como la mejor terapia contra la enfermedad por todas las medicinas, culturas y religiones antiguas; prestigiosos médicos y clínicas de todo el mundo lo recomiendan y lo utilizan como terapia. Los ayunos más largos sólo se realizarán con una preparación previa, fisiológica y psicológica, y con un entorno y asesoramiento adecuados. La vuelta a la salud implica también utilizar correctamente los factores de salud: exponer la piel al sol y al aire sin exageraciones. La higiene general es suficiente: el aseo permite al cuerpo actuar más eficazmente. El agua pura (sin cloro) basta casi siempre para una limpieza indispensable sin la necesidad de los jabones (que destruyen el manto ácido protector de la piel). No se trata de luchar contra los microbios, con los cuales debemos vivir en simbiosis; incluso, a veces, son imprescindibles como es el caso de la flora intestinal natural del intestino, formada por miles de millones de microbios, y que por norma general, en el occidental «civilizado» se halla destruida por la alimentación industrializada, contaminada y antifisiológica, así como por las putrefacciones y fermentaciones surgidas a raíz de no respetar la importantísima ley de las compatibilidades alimentarias. Nuestro entorno tiene una importancia enorme en el mantenimiento y en la restauración de la salud. Insistir en la nocividad de las poluciones actuales:
  •  La atmosférica, que afecta sobre todo a ciudades y áreas industriales, pero también al campo (lluvias ácidas, …);
  •  La polución de las aguas, contaminadas por residuos altamente tóxicos (industrias, agricultura convencional química, metales pesados como el mercurio procedente de las pilas, …), o «tratadas» con cloro, radiaciones, …
  • La radiación artificial (líneas de alta tensión, exceso de contaminación electromagnética en nuestras casas, …). Las viviendas «modernas» son a menudo insalubres (contrarias a la vida) debido a los materiales insanos que intervienen en la construcción, así como a las anomalías telúricas del subsuelo donde están construidas (venas de agua, fallas geológicas, …). La radiación y estas anomalías provocan enfermedades leves, pero también graves si estamos expuestos a ellas mucho tiempo (anomalías hereditarias, leucemias, cánceres, …). Todos los fármacos químicos presentan una toxicidad inherente; lo peor es su uso desmesurado. Por último, el verdadero equilibrio físico, fisiológico, mental y espiritual no puede lograrse sin el abandono de las drogas (legales o no); los estragos causados en las personas por el alcohol y el tabaco son conocidos por una minoría, pero la mayoría no cree en esto y, además, se ha vuelto demasiado pasiva para liberarse de los hábitos más nocivos. Esta ignorancia y esta pasividad son cuidadosamente mantenidas por aquellos que conocen mejor sus peligros, es decir, aquellos que sacan provecho de ellas: los fabricantes y los gobiernos. ¿Qué hacer ante tales poluciones?
  •  Realizar denuncias (presión a la administración).
  •  Informarse de la verdadera dimensión de estos peligros en medios de prensa no contaminados, como revistas ( «GALICIA VERDE», «CURARSE EN SALUD», «INTEGRAL», «CUERPO-MENTE»), programas («SENDA VERDE», documentales sobre Naturaleza), libros (ver bibliografía).
  •  Adherirse a asociaciones ecologistas, de salud integral natural ( «Club GALICIA VERDE», » SENDA VERDE», » ASOCIACION DE LA HIGIENE VITAL», …).
  • Son cada vez más las personas que se cuestionan una vuelta a la vida en el campo, o, al menos, un mayor contacto con la Naturaleza: una segunda casa en el rural, excursiones al campo de fines de semana, senderismo, … Evitar residir en zonas muy contaminadas (industrias, centro de las ciudades,…).
  • No ingerir agua clorada (traídas de villas y aldeas).
  •  Fomentar la agricultura ecológica comprando alimentos biológicos (¡exigirlos!). Anular al máximo la polución electromagnética en las viviendas («tomas de tierra» adecuadas, …), pidiendo asesoramiento a un experto en geobiología si sospechamos de ello o de anomalías telúricas. En muchos casos de insomnio, dolores de cabeza, cansancio matinal, … es suficiente desplazar la cama 1 metro, o dormir en otra cama o habitación para solucionar el problema. No dejarse hacer exploraciones radiológicas de «control». Para poder contrarrestar mejor la polución impuesta por el estamento establecido, es necesario fomentar nuestro equilibrio mental. Para ello es importante cuestionarse técnicas y terapias que cada vez son más conocidas y practicadas: el Yoga, cursos de control mental (método Silva, método Schultz, …); aprendizaje y terapia con la respiración integral fisiológica (la mente y la respiración están en íntima relación). En resumen ante una crisis de la mal denominada «enfermedad», ante todo debemos entenderla como un mecanismo de eliminación de toxinas, hacia lo cual debemos responder como hacen todos los demás animales del planeta: darle al propio «poder de auto-curación» que todos disponemos la oportunidad de realizar su función de limpieza interna, siendo básico el REPOSO físico y digestivo (ayuno, semiayuno ó dieta muy frugal). 

BIBLIOGRAFIA:

  •  LA ANTIDIETA (Edit. Urano).
  •  VIDA SANA (Edit. Martínez Roca).
  •  NUESTRO FUTURO ROBADO (Edit. Ecoespaña).
  •  VIVIR EN CASA SANA (Edit. Martínez Roca)

Juan José Núñez Gallego . Médico e Higienista . Vigo